
La recaída es uno de los problemas más importante en la recuperación de alcohol y abuso de sustancias. Siempre hay que darse cuenta y ser conscientes de que la recaída es una posibilidad real que puede suceder a cualquier persona. La prevención de la reca
La recaída se refiere al proceso de retorno al uso del alcohol o drogas después de un período de abstinencia. La recaída es posible, independientemente de cuánto tiempo se haya estado sobrio, y parte de un plan de recuperación debería incluir el aprendizaje sobre el proceso de recaída y de presentar un plan para ayudar a prevenirla y saber de las señales de advertencia.
Las pistas o signos de alerta pueden estar relacionados con cambios en el comportamiento, actitudes, sentimientos, pensamientos o una combinación de ellos. Esto no quiere decir que se está experimentando son indicios de que puede ser una recaída, significa que se debe tener en cuenta cuando se producen estos cambios. Lo importante a recordar es que los cambios o una combinación de cambios pueden indicar que el proceso de recaída está en movimiento.
Hay situaciones de alto riesgo que pueden hacer pensar o sentir una recaída. Una vez que se hayan identificado los posibles factores, a continuación, se pueden planificar estrategias de prevención para ayudar a manejar estos sentimientos sin necesidad de usar alcohol o drogas.
La lista es la siguiente:
1. La ira, problemas de expresión (participación en la ira, la ira inapropiada o expresión violenta).
2. La ansiedad o el nerviosismo
3. El aburrimiento o la falta de intereses de ocio constructivo.
4. Negación
5. Depresión
6. Excesos o comportamientos impulsivos
7. Agotamiento o fatiga
8. Los temores de que parece razonable
9. Sentirse desesperado
10. Culpa