
Por ser inalámbricas, las conexiones WiFi quedan disponibles hasta cierto rango de distancia, que en el caso de departamentos u oficinas en edificios alcanza perfectamente a la calle y por surpuesto al vecino. Esto puede prestarse para lo que se conoce co
Aunque la mayoría de las personas hoy usa clave de acceso a su red inalámbrica, existen varios programas y hasta tutoriales en YouTube que explican qué herramientas usar y cómo para acceder a la conexión WiFi del vecino.
El problema de esta situación es que, como explica Sebastián Bortnik, Coordinador de Awareness & Research de ESET Latinoamérica, no existe software o hardware que evite el robo de claves de WiFi, sino "sólo buenas prácticas que el usuario puede adoptar para proteger su información".
Ello porque un acceso a la red WiFi, además de otorgar acceso a Internet, permite extraer datos sensibles desde nuestros computadores con varias de las herramientas disponibles en la web.
"El ejemplo más claro de esto es Firesheep, un plugin de Mozilla que permite "leer" toda la información de Facebook que está circulando por la red inalámbrica por el protocolo HTTP. Al igual que esta herramienta, existen otras un poco más complejas que permiten, por ejemplo, realizar ataques para obtener usuarios y contraseñas válidos de diversos servicios que se estén utilizando en la red", explica Bortnik.
Tips de protección
Para evitar el robo de contraseñas de WiFi, lo primordial es tomar precauciones. Florencia La Iglesia, Directora de Negocios de Cybercenter, cuenta que la primera de ellas es usar en el router una encriptación de tipo WPA2 (Wi-Fi Protected Access 2 o Acceso Protegido WiFi 2), que es un sistema que soporta una clave de hasta 63 caracteres alfanuméricos, y que, además, va generando nuevas claves que son transmitidas al resto de los equipos que se encuentran en red, lo cual dificulta la acción de descifrado.
Asimismo, se aconseja que la clave que se ocupe debiese ser larga y aleatorea usando letras, números y signos de puntuación, en lo posible; y uno debería cambiarla cada cierto tiempo. Además, se puede habilitar en el router un filtro que discrimine entre direcciones físicas (o MAC Adresses) previamente registradas y aquellas que son desconocidas y, por tanto, que buscan robar nuestro internet.
"También se puede ocultar nuestra red inalámbrica, desactivando el broadcast del nombre o SSID (Service Set IDentifier), un nombre que identifica nuestra WiFi como parte de esa red", explica la experta.
Ahora, en el caso de evitar robo de datos desde la red, Sebastián Bortnik aconseja tener en cuenta los siguientes consejos:
- Cuando se acceda a redes pública (bares, hoteles, aeropuertos, etc.), evitar ingresar a sitios web con información sensible bajo el protocolo HTTP. En caso de hacerlo, asegurarse que esto se realice a través del protocolo HTTPS.
- Como configuración avanzada, si se posee acceso a una VPN (Red Privada Virtual), es recomendable realizar la navegación en redes inalámbricas a través de la VPN.
Detección de intrusos
Detectar una intrusión en la red WiFi es algo difícil, pues señales como lentitud de conexión no significan precisamente la presencia de otro usuario sino que pueden ser routers y firewalls internos del proveedor de conexión que filtran el tráfico, malware que consume conexión, servidor web lento, entre tantas otras.
Florencia de la Iglesia aconseja que ante alguna sospecha, se debe ingresar al router y desde ahí acceder al listado de computadores "colgados" a la red. Al descubrirlo, se puede cambiar rápidamente la clave y aplicar todos los tips de prevención antes especificados.